Domingo 9 de Diciembre – Segundo Domingo de Adviento

Hay que construir el futuro

Que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale”(Lc 3,4)

 

  1. La calle Cañizares donde está ubicada la comunidad de dominicos está entre Sol y Lavapiés, entre el kilómetro 0  donde empiezan todos los caminos, y un barrio popular donde llegan cada día nuevos inmigrantes que nos orientan hacia un porvenir de interculturalidad. Entre los dos polos, está la calle de Atocha escenario por donde cada fin de semana desfilan distintos grupos de los socialmente excluidos reivindicando sus justos derechos: “que lo torcido se enderece”
  2. El evangelio trae dos referencias en contrapunto: “el año quince del reinado del emperador Tiberio”; es símbolo del poder político y económico, que pretende  arreglar el mundo por su cuenta, con la fuerza que le da un  ejército bien armado. Sin duda la sociedad necesita una organización política con las distintas opciones y con sus líderes. Todos prometen el oro y el moro, se presentan como mesianismos que auguran un futuro de rosa. Pero a lo largo de la historia vamos comprobando que todos esos mesianismos político tienen pies de barro, y seguimos anhelando una nueva inspiración que mantenga vivo ritmo de nuestra espera.
  3. La segunda referencia del Evangelio es un profeta: “Vino la palabra de Dios sobre Juan en el desierto”. Se trata de un profeta que abandonó las altas esferas de Jerusalén a las que por rango familiar pertenecía, se fue al desierto y desde la austeridad personal proclamaba: “que lo escabroso se iguale”. Para construir una sociedad “en justicia y en derecho” necesitamos políticas adecuadas. Pero la clave y el secreto para que nuestra espera madure en esperanza, e incluso para que las políticas no se reduzcan  a tramas hábiles para fomentar el individualismo, están en la conversión de las personas. En su voz profética  como expresión de una conducta inspirada en el amor sin discriminaciones, alterado ante el sufrimiento de las personas y  comprometido en la búsqueda de más humanidad para todos.

                                                                           Jesús Espeja, dominico

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