Skip to main content

CARTA A LOS QUE NO ESTÁN PASANDO POR EL DUELO


«Mi querida familia (familia, amigos, vecinos, etc…

He experimentado una pérdida que para mí es desoladora. Tardaré algún tiempo, años  tal vez,  en hacer el trabajo del duelo. Esta pérdida es muy grande y me ha dejado en un vacío total.

Durante algún tiempo voy a llorar más de lo acostumbrado. Mis lágrimas no son una señal de debilidad, falta de  fe o de esperanza. Son muestras de lo profundo de mi pérdida y la señal de que me estoy recuperando.

Puede que me enoje sin que parezca tener una razón para hacerlo. Mis emociones se han incrementado a causa de la tensión y del duelo. Os ruego que me perdonéis si algunas veces parezco irracional.

Necesito vuestra comprensión y vuestra presencia más que cualquier otra cosa. Si no sabéis qué decir,  tocadme solamente o abrazarme para que yo sepa que os importo. Por favor, no esperéis a que yo os llame. Con frecuencia estaré demasiado cansado hasta para pensar en salir a buscar la ayuda que necesito.

No permitan que me aleje de vosotros. Durante el próximo año voy a necesitaros  más que nunca. Rezad por mí.

Si por casualidad, habéis pasado por una pérdida parecida a la mía, por favor compártanla conmigo. El hecho de que lo hagan, no me sentiré peor.

Esta pérdida es lo peor que pudo haberme ocurrido. Sin embargo, me recuperaré y viviré de nuevo. No siempre me sentiré como ahora. El dolor disminuirá y reiré otra vez.

Gracias por preocuparos por mí. Vuestro interés es un regalo que siempre atesoraré.

Sinceramente»

Puedes escribir esta carta de otra manera de acuerdo con tus necesidades. Entregas una copia a aquellos cuyo apoyo más necesitas. Esta carta evitará muchos malentendidos. Las personas sabrán un poco más de lo que necesitas y lo que tú esperas de ellos.

Con esta carta estás afirmando, de una manera muy vigorosa, que intentas hacerte cargo de la experiencia de tu duelo y la recuperación de la misma.

Cuatro afirmaciones claves que es bueno que sepas para empezar a recuperarte de tu pérdida.

1.- Se sale del duelo pasando por él

2.- El peor duelo es el tuyo

3.- El duelo es un trabajo  duro

4.- El trabajo del duelo es más efectivo si se hace en compañía

El legado de Paula por Isabel Allende

La felicidad viene después que has superado los obstáculos. No la consigues huyendo de ellos sino pasando por ellos. El único lugar donde encuentro ahora la  felicidad es al final del túnel del dolor.

Si tuviera  que resumir lo  que aprendí durante el año completo de la agonía de Paula, el momento  de su muerte y todo el año de luto – y de escribir, sería: Después que has perdido todo, lo único que te queda es el amor que has dado.

Paula no podía devolverme nada porque  de cualquier modo no podía responder y después  que ella murió me  dejó con este tesoro increíble de amor que  yo la di sin esperar nada, ni expectativas, ni deseos, nada. Sólo con el sentimiento abrumador de dar.

Entiendo tantas cosas  que antes no entendía. Ahora mi modo de amar es diferente. El modo como amo a mi esposo, mis nietos, mi madre, mis hijastros, las personas en general, no está basado en expectativas. El  hecho es que consigo tanto amando. Lo  paso genial.

Ese es el legado de Paula

Loading